1. Para mejorar mi técnica y perspectiva del instrumento

La primera razón para plantearse un viaje Erasmus es la de ampliar conocimientos técnicos y musicales en otro marco. El entorno de un estudiante extranjero en su país de acogida suele favorecer el estudio y la concentración. Esto se debe a que el estudiante no tiene tantas fuentes de distracción como en casa, al menos tarda un tiempo en hacer nuevas amistades. Una vez asentado y solucionado el problema de la residencia, puedes dedicarte 100% a estudiar sin recibir llamadas de tu tía (casi seguro) y otros distractores. Aprovecha para ir a clase, empaparte del ambiente musical de tu nuevo centro de estudios y tocar todo lo que puedas. A menudo el cambio te proporcionará una visión diferente del instrumento o de su estudio. Un enfoque necesario si quieres seguir avanzando: cuando sientas que no estás haciendo las cosas como siempre las has hecho sigue así,
¡vas por buen camino!

2. Para mejorar un idioma y conocer una nueva cultura

Los beneficios de aprender un idioma son muchos y conocidos por todos. No hay nada tan beneficioso e intenso como ir a mejorar o perfeccionar un idioma en su país. La mayoría de cosas importantes y de uso diario no se aprenden en un aula con un libro sino en la interacción del día a día con compañeros, profesores o haciendo gestiones solo. Además, la inmersión en otra cultura implica conocer y aceptar nuevas normas de convivencia que te permitirán añadir nuevos valores y habilidades en tu formación humana y personal no menos importantes que el avance musical y técnico.

3. Para abrir la mente

A menudo, estamos muy encasillados en un rol concreto como músicos. Estudiar en un sistema educativo diferente al que estás acostumbrado te puede resultar un poco agobiante al principio pero te va a cambiar tu manera de pensar y de hacer de forma muy positiva. Por ejemplo, en España estamos muy acostumbrados a estudiar las materias teóricas aprendiendo los contenidos de memoria y “vomitarlos” luego en el examen. En sistemas como el holandés o el finlandés te podrías sentir un poco desorientado ya que se evalúa al alumno por su capacidad de trabajar en grupo y sacar adelante un proyecto relacionado con la materia en interacción y colaboración con sus compañeros. El lado positivo es que tendrás que desarrollar nuevas maneras de trabajar, que además te prepararán mejor para el mundo laboral.

4. Para replantearnos nuestra vida y hábitos

Todos creemos que tenemos unos hábitos de estudio buenos y que nuestra vida va por el buen camino. Sin embargo, no hay un único “buen camino”. No hay estudiante Erasmus que vuelva después de su estancia y siga haciendo las cosas como antes de salir. El estar lejos de tu cultura te permitirá plantearte muchas cosas sobre tu formación, tu futuro profesional y averiguar si lo que estudias realmente te satisface y si estás dispuesto a seguir. Muy poca gente se replantea su vida en su propio entorno, cosa que te resultará fácil cuando estés fuera porque podrás compararlo con algo nuevo y diferente que antes no conocías.

5. Para conocer otras maneras y perspectivas de trabajar y estudiar

“Cada maestrillo tiene su librillo” escuchaba yo de pequeña. Cada cultura tiene una manera o método concreto de hacer las cosas. A menudo podrás observar en tus compañeros que no estudian ni el mismo tiempo que tú ni de la misma manera. Por ejemplo, en Budapest, ante la escasez de aulas muchos alumnos optan por estudiar la partitura sin instrumento, visualizando las posiciones con la imaginación y con el oído interior. Puede parecerte una locura, pero no pierdes nada por probarlo.
La visualización de la partitura fuera del instrumento es de gran ayuda y permite avanzar de manera más rápida cuando te pones a practicar con tu instrumento. Esto se debe a que tendrás los objetivos más claros y también más ganas y motivación de probar las cosas que llevas un tiempo dando vueltas en la cabeza.

6. Para salir de nuestra zona de confort

Para aprender, no podemos permanecer mucho tiempo cómodos en el mismo lugar. Tenemos que salir en este caso no sólo geográficamente, sino intelectualmente para incrementar nuestra preparación. Si estás muy a gusto en tu conservatorio y sientes que tienes todo bajo control, ha llegado la hora de solicitar una beca Erasmus. Ponte en contacto con el Coordinador/a de tu centro y ve a darle la murga…

7. Para crecer como personas

Conocer y aprender a vivir con otro idioma, otras costumbres, otros horarios, y otras reglas de juego tiene una importancia que no se puede medir con una calificación sobre 10 o en créditos ECTS. La lección más importante de todas es humana y abstracta. Vas a crecer (o hundirte;) como persona y vas a estar más preparado que antes para enfrentarte al mundo laboral (o lo que quede de él).

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Además, si eres alumno/a del Conservatorio Superior de Música de Vigo y te gustaría tener más información, estás invitado/a a la charla que se realizará el próximo Miércoles 22 de noviembre a las 9:45h en el aula de Orquesta. ¡Nos vemos allí!

Marimar.

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